
Cada gran fortuna tiene un origen, pero pocas son tan reveladoras como la de John D. Rockefeller, el hombre que llegaría a ser, ajustado por inflación, la persona más rica de la historia moderna. Su imperio no nació de una herencia ni de un golpe de suerte, sino de una obsesión temprana y casi patológica por el orden, los números y el control, forjada, paradójicamente, como reacción al caos de su propia familia.
Esta semana la comunidad de CriptoTendencia…
Ver artículo completo criptotendencia.com



