Para millones de personas en Estados Unidos, el gesto cotidiano de pagar un producto con bitcoin (BTC) esconde una trampa administrativa. Esto porque según la ley actual, cada transacción —por pequeña que sea— se considera una «disposición de propiedad», lo que obliga al usuario a calcular si ganó o perdió dinero en comparación con el precio al que adquirió el activo.
Para poner fin a esta «complejidad desproporcionada», una coalición de pesos pesados del sector envió…
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