Dos traders abren la misma operación. Mismo activo, mismo punto de entrada, mismo contexto de mercado. Durante los primeros minutos no hay diferencias visibles: ambos siguen una lógica, ambos confían en su decisión y ambos parecen estar en control.
Pero horas después, cuando el precio empieza a moverse en contra, algo cambia. No en el mercado, sino en la forma en que cada uno reacciona. Y es ahí donde empieza la verdadera historia.
No operan distinto… hasta que lo hacen
En teoría,…
Ver artículo completo criptotendencia.com



