Junto a la crisis, lo que vive Venezuela es una desarticulación del sistema. Las reglas que conocíamos se evaporaron, obligando a los empresarios a operar en un entorno donde la moneda nacional, el bolívar, perdió su sentido y la única opción para no quebrar fue saltar hacia el mundo de las criptomonedas. Comenzó como un salvavidas de emergencia, pero hoy es una realidad que se consolida, ya que cerca del 32% del sector privado opera con activos digitales.
Para Aarón Olmos,…
Ver artículo completo criptonoticias.com



